WOLLY BUGGER

Woolly Bugger,

Vestir una mosca enrollando una pluma de cuello de gallo a lo largo de la longitud del cuerpo, ya se menciona en libros de pesca de mosca del siglo XV. A esto se le llama el estilo del palmer. En los primeros años del 1800 estos patrones tipo Woolly Worm, ya eran elogiados. Es esta mosca, la Woolly Worm, (viejo patrón británico) es la base y el origen del cual luego de algunas modificaciones (no muchas por cierto) se llega a desarrollar la Wolly Bugger, en la década del 60 según algunas estimaciones. Ahora bien, Que tiene esta mosca de particular a muchas otras que ha llevado a considerarla como ÉL PATRON.?
Es tan buena que no tiene punto de comparación con cualquier otro patrón de atado?
Porque no moscas pequeñas, principalmente ninfas, emergentes y algunas secas?? Porque??
Según algunos, tiene lo suficiente propiedades o condiciones, como para que a esta increíble mosca, muchos la consideren como el único patrón que usan algunos pescadores. Puede, y de hecho hay mosqueros, a los que no les gusta este patrón, pero aún en este caso, no pueden negar que la Woolly Bugger es una de las moscas más versátiles y más productivas alrededor del mundo.


1- Será por la facilidad de atado piensan algunos.. Pero si ese fuera solo el caso, entonces que pasaría con los que no atan, los que la compran hecha, y que la eligen sin dudarlo. Es comprobable por cualquiera de nosotros que al entrar en un flyshop en las vitrinas de moscas que suelen existir, siempre hay una de ellas. Pueden faltar otras, pero ellas, las Woolly Bugger, no. Y si faltan, es porque se agotaron.
Muchos cargan su caña con una línea sinking, o un mini-sinking-tip, o ya bien tan solo con un líder de hundimiento, y listo le ponen una Woolly Bugger. Como si fuera condición para usar una línea de hundimiento, el tener que usar una Woolly. Yo no creo que sea tan así, de hecho las he usado en aguas de arroyos bajos con líneas de flote, con líderes cortos y atadas en anzuelos chicos, y han funcionado bien.


2- Creo que esta mosca logra reproducir con gran realismo a pequeños peces, camarones y páncoras, lo que la convierte en un streamer (para algunos) difícil de igualar. Esta mosca no solo es famosa por reproducir peces, camarones, o páncoras, sino que además su adaptabilidad permite copiar ninfas de damselflies (sobre todo cuando está atada en color verde oliva, dado que en el agua toma el color y el movimiento de esta ninfa), dragonflies y grandes plecópteras.
Algunos suponen que esta mosca es un streamers y otros dicen es una ninfa.
Sin distinción de quien tenga la razón; lo innegable es que la Woolly Bugger ostenta las características de ninfa y de streamer, y sin lugar a dudas, es uno de los 5 patrones más efectivos y productivos que se pueden utilizar en nuestras aguas, características que lo han llevado a ser considerada por muchos pescadores como un "asesino" cuando esta en funcionamiento, debido sobre todo al movimiento que le imprime el agua, cuando esta mosca está delante de la trucha.

3- Es una mosca con muchas derivaciones, variaciones y colores. La Woolly Bugger no sólo es una mosca muy pescadora, sino que nos permite pescar peces grandes, y también peces chicos; y de ello pueden dar cuenta cientos de mosqueros.

4 - La efectividad de la Woolly Bugger se basa, según algunos, y no dudo de ello, en el hecho de que puede ser utilizado para imitar una amplia variedad y formas de alimentos disponibles para los peces en su medio natural (peces, ninfas de insectos, crustáceos, páncoras, etc.). Esta facultad de mimetizarse a uno u otro alimento, se debe fundamentalmente a que se puede montar en todos los colores; con o sin lastre, con o sin palmer, con o sin brillo, con o sin patas, cuerpo de chenille, lana, o dubbing, cabeza mudler, etc., etc.,. Algunos hasta le dan caparazón o cabeza de foam. En fin, es sumamente versátil tanto en sus materiales de atado, como en lo que puede imitar con ellos.



5 - El movimiento de la pluma de marabou en el agua resulta un estimulo muy poderoso para los peces. El marabou actúa ondulándose con cada tirón de la línea, por pequeño o corto que este resulte, dando la sensación de ser un organismo “vivo”. El volumen del cuerpo, dado por el hackle en palmer lo transforma en un enorme y atractivo bocado para los peces cazadores.
La cola de marabou al igual que las fibras de hackle, entregan mucha acción a esta mosca sin la necesidad de que el pescador se esfuerce demasiado en esto. Basta un recogida rápida o irregular (tirón seguido de pausa) para lograr que la mosca comience a trabajar dando pulsaciones de vida, como consecuencia de su navegar ondulante. Pescar con esta mosca en un río, es muy efectivo porque la corriente ayudará a entregarle acción a nuestra imitación, dándole la apariencia de algo "vivo". La velocidad de la recogida dependerá de la velocidad de la correntada, aunque no es una regla general (no hay reglas en esto de la pesca con mosca según yo creo) a mayor velocidad de la corriente la recogida debe efectuase más rápida aconsejan muchos mosqueros. En el lago puede que esta mosca requiera un poco más de acción y una recogida más lenta. La mayor o menor acción sobre la imitación la logrará con los "tironcitos" ejecutados en la línea cuanto está recogiendo la mosca, y las pausas necesarias para volver a ejercer un nuevo tirón. Las combinaciones y variaciones de estos "tirones y pausas" son infinitas

Muchos atadores lastran esta mosca, y cada uno de ellos les da un lastrado distinto, algunos usan bead head; otros usan conen head, otros prefieren el hilo de plomo o de cobre, y en este ultimo caso, lo colocan en distintos lados, según la preferencia de movimiento que ellos quieran imprimirle. Algunos no lo lastran, y otros sólo le aplican un ribete de hilo de cobre por encima del hackle y cuerpo de esta mosca, reforzando así el cuerpo de su montaje, evitando de esta manera que el hackle se corte con la mordida de los peces.


6 – Finalmente se considera que esta mosca es muy atractiva a los peces debido a que su tamaño no es chico, y esto provoca un gran interés en truchas que prefieren darse un bocado de algo grande. En definitiva la Woolly Bugger es un bocado suculento.

La original Woolly tenía una cola de marabou, y una pluma del cuello negras del marabou con un cuerpo verde oliva del chenille
Esta mosca rápidamente tomó fama entre los mosqueros, llegando en muchos casos a ser una mosca obligatoria en la caja de moscas.
Son moscas muy versátiles. Pueden pescarse cerca de la superficie o ya bien lastrarlas y pescarlas en el fondo. Pueden tirarse contra la corriente y pescarla cómo una ninfa, o si está atada para ello, también puede usarse como una seca, y en este último caso hará subir a muchas truchas que no subirían por otra mosca seca, y sí en el caso de la Wolly dado que su tamaño aparenta una comida sustancial para las truchas. También puede ser tirada a través de la corriente y dejarla derivar corriente abajo, recogiendo luego mediante tirones irregulares cortos y lentos si se trata de corrientes lentas, y tirones más rápidos si se trata de aguas rápidas. En definitiva impartir acción sutil y deliberada a la mosca.


JOSEFINA, LA GRAN MARRON DE POTRERILLOS

Josefina, la Gran Marrón de Potrerillos

Cerca del mediodía llegamos al río Mendoza, en la zona del arroyo Alumbre, luego de cargar GNC y sortear los controles de Gendarmería Nacional, quienes nos pidieron correctamente nuestros respectivos carnés de pesca. La temperatura del aire rondaba los 0ºC y la del agua era de 3ºC, el color de ésta última era blanco, lo más claro que se lo puede encontrar a este Río. Luego de varios intentos y cambios de moscas, sólo obtuvimos 2 piques. Foto mediante, decidimos partir aguas abajo, más precisamente al Embalse Potrerillos.
Luego del asado de rigor elegimos una bahía para comenzar los lanzamientos, a los pocos minutos nos demostraría lo acertado que había sido nuestro instinto. David clavó un salmónido de unos 40 cm de largo que luego de unos 5 minutos de lucha se ocultó tras unos arbustos sumergidos, para después tener que cortar la línea.

La actividad siguió y David sacó tres más que fueron devueltas como lo dice el Reglamento, todas sobrepasando los 800 g. Mientras tanto yo me desplacé a un lugar vacante que dejó otro mosquero, frente a nuestra “base de operaciones”, que era custodiada por mi amigo. Mi decisión de ir a un lugar recientemente abandonado por otro pescador puede ser juzgada, pero mi arriesgada tuvo su recompensa.
Tiré unas diez veces con una mosca atada por mi en otro viaje de pesca en el río Pulmarí en Neuquén. Los resultados obtenidos por David recomendaban poner esa mosca, probando distintas alternativas para recoger la línea. Pero siempre dejando que el engaño tomara la poca profundidad que mi línea de flote le permitía junto con el líder 3X que usaba en ese momento. Luego de dejar descansar la mosca a mitad de camino y retomar la recogida sentí como se frenaba y la punta de la caña comenzaba a vibrar. Y así tan rápido como la tomó, la soltó.


Mentalmente ubiqué el lugar y reiteré el lanzamiento, el cual una ráfaga de viento lateral desvió a último momento. Un intento más, correctamente presentado fue infructuoso. Y como el dicho reza, la tercera es la vencida. Cuando venía recogiendo, unos 5 metros antes del pique anterior, se frenó mi línea, instintivamente levanté la punta de mi caña 5/6, sentí la vibración, la tensión en mi mano y luego esa hermosa fuerza que desde adentro del espejo obligaba a la punta de mi caña a señalar la ubicación de la fuente que la provocaba. No pasaron más de cinco segundos, para que con el Sol de frente, acercándose a la cúspide del Cordón del Plata, generando brillos dorados sobre las olas que producía el viento sobre la superficie del Embalse, emergiese de las profundidades esa hermosa Gran Marrón, imponente, poderosa, aguerrida, soñada. única…

Saltando cual una Arco Iris, se despegó unos cincuenta centímetros del agua, para con el estruendo producido con su vuelta al vital elemento, llamar la atención de mi amigo David quién gritaba a la distancia: “Es enorme, es enorme!”.

Paso seguido, manteniendo la tensión en la línea, procedí a guardar en el reel, la parte no utilizada de la cola de ratón, con el objeto de entablar la lucha sólo con el freno y el trabajo de caña. La pelea se extendió por unos 25 minutos, los cuales le dieron tiempo a David a recorrer los varios metros que nos separaban, haciendo caso omiso al dolor provocado por una tendinitis en su pie. Cuando llegó me indicó de un lugar en la orilla más apropiado, con menos arbustos, para la extracción del ejemplar, distante unos 30 metros de mi posición original. El trabajo que llevó trasladarme hasta este nuevo punto, sorteando la vegetación, tratando que no se enredara la línea y encima teniendo a esta fortísima trucha enganchada peleando, es indescriptible. Pero lo logré y pude acercarle mi celular a David para que inmortalizara el momento.

Cuando estuvo lo suficientemente cansada, la acerqué hasta la orilla y ahí pudimos ver el real tamaño de este ejemplar, el cual era mayor al que suponíamos mientras peleaba. Tal vez para no ilusionarse, uno imagina que es menor a lo que parece, aunque la fuerza y vivacidad eran difíciles de subestimar.

Luego de las fotos de rigor decidimos rápidamente dirigirnos a la “base de operaciones” donde estaba la balanza. Los signos vitales disminuían y había que apurarse para hacer lo último, pesarla. Con el sufrimiento de la tendinitis antes mencionada mi amigo corría a la par mío, lo cual yo hacía con la Gran Marrón en brazos, cual un bebé, para no lastimarla.

Al llegar vimos unas personas disfrutando de la hermosa tarde, quienes se convirtieron en ocasionales testigos de este inolvidable momento. Balanza lista, trucha enganchada y lectura. Luego de tres rápidas pruebas para evitar errores el valor final 2,600 Kg.

No había que perder más tiempo, debía volver a su hogar. Luego de una oxigenación en la orilla se escapó de entre mis manos y fue en ese momento cuando una de estas personas, la misma que apenas la vio preguntó si ladraba jaja, me dijo, hay que ponerle nombre. Y yo le contesté sí, se llama Josefina.

Y a vos Josefina te quiero agradecer por haberme dado la mayor de las satisfacciones en estos dos años de mosquero.

“No hay nada más lindo que comer una trucha junto al agua, y no hay nada más lindo que devolver una trucha al agua”


Escapandose del Trabajo

Todo empezó con anterioridad al jueves, 23 de agosto del 2007.Cansados del trabajo, desidimos ir a pescar ese día Cristian Gaetan, Juan Manuel Icardi y yo . Como teníamos todo arreglado porque el tiempo era justamente uno de los pocos días de invierno con temperaturas medianamente altas, es decir 17º.












Partimos al Dique Potrerillos, en busca de algo de recreación, lo cual fue muy fácil encontrarla, ya que no había gran cantidad de pescadores, salvo escasos 3 pescadores mas, que estaban sobre una canoa.
El día estaba algo ventoso, lo que nos movía permanentemente los float tube, llevándonos de un lado al otro. La tarde era propicia para creer que habría una excelente pesca, ya que todo estaba mas que perfecto.











El agua estaba bastante templada a lo que lo llamo yo, que cuando mojas las manos no se te congelan.
Empezamos a pescar y sentíamos piques muy chicos, pero muy distantes uno de otros, sintiendo como se escapaban las truchas de nuestros engaños.
Eran las 5 de la tarde cuando sentí un grito, era Juan Manuel que había tenido su primera trucha, realmente la felicidad nos emociono, ya que con varios intentosfallidos, no podíamos levantarlas con el copo, como para sacarle una foto.












La mayoría de las truchas capturadas eran plateadas, el color realmente excelente, de un porte chico, no excedían los 600 grs, muy peleadoras, ya que tenias que sacarlas de la orilla porque sino se escondían en los arbustos sumergidos, por el agua.
Después el viento se calmo y el dique quedo totalmente planchado en toda su extensión, donde volvieron a aparecer nuevamente las capturas.











Tal vez pensábamos tener mayor actividad, cosa que no sucedió, porque era solamente por periodos muy cortos y muy pausados.
Esperemos la próxima semana, tener una actividad mas permanente en la cantidad de piques, pero el día estuvo realmente muy bueno, y eso también se debe al compañerismo que tenemos, como bueno amigos que somos.


Hasta la próxima salida.

Pescando cerca del fondo

Cuando sobre la capa superficial del agua no hay actividad de insectos, es el momento de pescar mas a fondo, a mayor profundidad, con imitaciones de ninfas lastradas o streemers.

Considerar solamente que la pesca con mosca se desarrolla en las capas superiores del agua, utilizando solamente imitaciones de insectos alados, es limitar las posibilidades de pesca.
En aguas tanto quietas como rápidas, se deben afrontar diversas situaciones, que pueden variar de una hora a la siguiente, de acuerdo con el estado de evolucion de los insectos.

Se dan breves periodos que coinciden con eclosiones de efemeras y otros insectos, durante los cuales los peces ascienden a la superficie y otros mas largos, en los que se desinteresan por todo lo que flota, ya que la microfauna acuática se encuentra mas cerca del fondo.

En este ultimo caso, lo mas aconsejable es pescar con imitaciones de ninfas lastradas o con streemers, ya que trabajan cerca del fondo y a medias aguas.

La acción de pesca difiere fundamentalmente de la ninfa clásica o emergente, ya que se trata de una pesca a ciegas, por lo que se debe estar muy atento y concentrado.

Cabe recordar que la puntera de la caña siempre tiene que estar muy cerca del agua y la linea nunca debe estar floja, Usted debe imaginar lo que esta sucediendo abajo cuando el pez tome su imitacion.



















Aprovechamiento múltiple del recurso AGUA


“Aprovechamiento múltiple del recurso AGUA en la Escuela Rural Primaria Las Avispas.”
Localidad - Provincia: Potrerillos - Dpto Luján de Cuyo - Mendoza
Síntesis:
Consiste en la utilización del recurso agua que la escuela posee, con la finalidad de establecer un
pequeño centro piscícola tanto para fines alimenticios internos, externos y fines turísticos. Además, se construirá una huerta que hará uso del agua saliente de la piscicultura. Esta contará con especies productoras y ornamentales, convencionales y autóctonas.

Rio Picheuta

Desde Uspallata se continúa por la RN 7, para
cruzar luego al Arroyo Ranchillo donde están las
"Ruinas de piedra de un Tambo Incaico".
En el Km. 21 se arriba, cruzando el Río Picheuta, a un pintoresco lugar donde se encuentra el "Puente de Picheuta".



Además, por la zona se observan los "Cascos Abovedados", que serán característicos en diferentes lugares del recorrido.

El río picheuta, un río de grandes oportunidades, en lo referido a la captura de truchas.

Es un río durìsimo para recorrerlo, es mas diría que el mas duro que hay en relación a los demás ríos de montaña, por su empinada subida.

Sus aguas cristalinas y su deformaciones rocosas

permiten tener innumerables pozones y grandes

piedras sobre y bajo la superficie del mismo.

Se puede pescar desde el puente de piedra hacia

abajo o hacia arriba del mismo, considerando que si bien la caminata es muy cansadora y a veces algo peligrosa, se recomienda el uso de bastones de treeking, para hacer mas liviana la ascencion.

Permite también, tener excelentes resultados a la

hora de conseguir trofeos inesperados.

Yo diria que es un rio, para pescarlo de por vida.



Dique Potrerillos Costa Norte



Si bien Potrerillos es un dique con hermosos paisajes, no debemos descartar la costa norte , ya que si bien su difícil acceso, mediantes permisos de entrada, podemos recorrer importantes bahías donde encontraremos realmente ejemplares de gran magnitud.


Un lugar sin precion de pesca, hace realmente tener una agradable estadía en medio de montañas, las cuales forman

bahías enormes y de gran rendimiento.

Generalmente la pesca en ese sector
se realiza, mediante float o bien
embarcado, pero no podemos
descartar la pesca desde la costa,
que si bien no es lo mismo, también
se puede conseguir un excelente
premio.






















Arroyo El Tigre

Es un arroyo encerrado de unos 15 km. de largo. Nace y muere dentro de la Estancia conocida con el nombre de Yalguaráz.

Ubicada a unos 30 Km. al sur-oeste de la bella localidad montañesa de Uspallata.


El arroyo es pescable a lo largo de toda su longitud. Tiene aguas claras, frías y bien oxigenadas. No supera, a lo largo de toda su longitud, los 50 cms. de profundidad.

El arroyo ha sido muy productivo en truchas marrones y arco iris. Todas estas circunstancias han producido que el arroyo esté bien poblado, con animales de buen porte,

llamando poderosamente la atención el hecho

de que muchos de los ejemplares al crecer en

tamaño, en aguas poco profundas, vayan

deformando la parte baja de su aleta ventral,

por lo que la parte baja manifiesta una especie

de cayo o deformación leve, producto del rose

de estos animales contra el bajo fondo pedroso

del arroyo.

Las truchas son voraces en su pique y tienen

un porte saludable, producto de su buena

alimentación.

El paisaje, típico de montaña, es bello,

tranquilo,y con mucha fauna, avistaje de

pájaros, llamas, choiques.

El lugar es un lugar de muy poco viento, ideal para castear, como consecuencia de que es un Arroyo típico de valle entre altas montañas.Las capturas son todas buenas…llamando poderosamente la atención el tamaño de los peces en relación al tipo de arroyo del que estamos hablando…..
Las moscas para pescarlo son todas. Aunque en lo particular prefiero las Stimulator, siendo estas ideales para arroyos casi vírgenes en donde las truchas se sienten impresionadas y excitadas frente a una mosca tan llamativa.
Funcionan igualmente bien las ninfas, al igual que las moscas secas.